Por Dr. Marcelo Cubellun, Equipo de Bien Simple. Médico Psiquiatra M.N 69874
La primera vez que enciendes un cigarrillo, apuestas, te llevas trabajo para completar en tu hogar o comes en exceso no estás enfrentando a una adicción. No obstante, si utilizas repetidamente estos comportamientos como forma de calmar tu ansiedad, evadir situaciones conflictivas o disimular tus frustraciones, te estarás exponiendo a fijar comportamientos adictivos que te ocasionarán graves perjuicios en el corto y mediano plazo. Sin importar cuál sea la acción compulsiva específica, todas las adicciones tienen un patrón básico de comportamiento. Reflexiona acerca de tus acciones potencialmente compulsivas a partir de estos tips y proponte un cambio de conducta superador de condicionamientos.
Si sientes que realizar esa acción es "inevitable", o te encuentras ejecutándola sin ser consciente de cuándo o cómo la iniciaste, préstale más atención y no la repitas si no la tienes planificada con anticipación. Esfuérzate en planificar detalladamente aquello que no controlas y no realices aquello que no planifiques.
Si repites una acción con mayor frecuencia de la necesaria, sin control de tu conciencia ni de tu voluntad, estarás favoreciendo la formación de hábitos perjudiciales. Reflexiona antes de continuar y reemplaza ese comportamiento por otros distintos, innovadores y creativos.
Si percibes que pierdes el control consciente al realizar ciertas acciones, sin importar la frecuencia o la duración de las mismas, detén su ejecución hasta que reflexiones acerca de ellas. Decide sensata y libremente si la continúas o la suspendes. Mantén el control sobre tu voluntad como pilar para evitar los comportamientos adictivos.
No inviertas todo tu tiempo libre para realizar siempre la misma actividad. Diversifica las tareas de tu ocio para evitar la instalación de rutinas desventajosas y aumentar tu gratificación con la diversidad.
Cuando alguna acción te provoque inconvenientes en tus relaciones familiares, laborales o amistosas, afecte tu salud física o mental, o restrinja tu economía, y, no obstante ello, te resistas a evitarla, no continúes haciéndola. Determina racionalmente si deseas continuar con ella a pesar de los inconvenientes que te ocasiona. No busques excusas o explicaciones que involucren al entorno o a terceras personas.
Si te niegas sistemáticamente a revisar tus acciones, o sientes que manipulas tus ideas para justificarlas, realiza una autocrítica sin demoras. El mecanismo de negación está a la base de todo comportamiento adictivo.