Resumen

Separarte de tu pareja no es algo que puedas decidir un día, ejecutar al siguiente y olvidarlo más tarde. La adaptación a la nueva situación lleva un tiempo más o menos prolongado de acuerdo a cómo la transites.
A lo largo de ese período de transición, que puede durar hasta 2 años, estarás expuesto a altibajos anímicos que tenderán a desestabilizarte. Mantente fuerte internamente sin perder tu eje y el sentido de tu vida.


Pasos


1

No te mortifiques con excesivos recuerdos del pasado. Repasar viejas situaciones todos los días y a cada hora para descubrir "dónde estuvo el error fatal", sólo aumentará tu confusión y será un derroche de energía vital.

2

No busques culpables de la situación. Cuanto más insistas, más fácilmente te adjudicarás el rol de víctima.
Eso reducirá tus posibilidades de transitar esta etapa con mayor libertad y alegría.

3

No intentes culparte sólo a ti por lo sucedido. Recuerda que fuiste uno de los integrantes de la pareja y no constituías la totalidad de la misma.

4

Toma en cuenta la responsabilidad que has tenido en el vínculo para poder cambiar en un futuro.
Aprende a distinguir entre la responsabilidad y la culpa.
Las responsabilidades provienen de las decisiones que has tomado.
En la culpa, en cambio, sólo encontrarás dolor y no podrás aprender de lo sucedido.

5

No te enroles en ningún bando a favor o en contra de tu ex-pareja o de ti mismo.
No permitas tampoco, que tus vínculos más directos lo hagan.
En la medida en que pase el tiempo y superes el momento, cambiará tu opinión acerca de muchas de las cosas vividas y de los roles que cada uno jugó en ellas.

6

Afirma, cada día y en voz alta, tus mejores aspiraciones para el futuro, y actúa con libertad y determinación para materializarlas poco a poco. Considera que sólo ha terminado una relación, y no la vida misma.

7

Pregúntate cada mañana que cosas buenas esperas del día que comienza y actúa en consecuencia.
Tu día será como te lo propongas.


Importante

  • Para vivir en "la casa de tus sueños" primero tienes que imaginártela y luego empeñarte en fabricarla.
  • Así mismo, tendrás que actuar para superar un divorcio: Imagina cómo quieres que sea tu futuro y luego empéñate en poner un ladrillo en tu nueva construcción.





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