Por Dr. Marcelo Cubellun, Equipo de Bien Simple.
Médico Psiquiatra
M.N 69874

Resumen

El mercado laboral nos plantea reglas de juego cada vez más exigentes y que nos demandan el estar "siempre listos", y lúcidos para desempeñarnos de acuerdo con nuestras propias expectativas y las de nuestro entorno. La fatiga física y mental se presenta como una de las principales dificultades cuando trabajamos bajo presión que, según encuestas realizadas en varios países europeos, es la condición laboral del 28% de los profesionales medios.
Estos tips te serán de ayuda para que la presión no se convierta en una fuente de desmotivación o de fracaso profesional.


 

Opciones

1

Sobre el uso del tiempo:

  • Dedica los primeros minutos de tu día para organizarte: actividades prioritarias, secundarias y opcionales. Sentirás que tienes tu agenda de trabajo bajo control. * Define el orden y el tiempo que les destinarás a cada una de tus actividades. Se objetivo, no intentes programar con un optimismo irreal, imposible de cumplir y frustrante. Considera un margen adicional para imprevistos. * Incluye momentos de tiempo libre, para relax u ocio. Idealmente, considera pausas de unos pocos minutos cada dos horas de tarea. * Ten en cuenta las actividades que quizás no sean prioritarias, pero que no puedes o no te es conveniente evitar: recibir un cliente importante, realizar trámites internos, reponer materiales. * Considera la posibilidad de anticipar alguna tarea que, tal vez, hoy no sea prioritaria pero que deberás tener concluida en un momento posterior, que sabes, será de gran actividad. * Encara las actividades más engorrosas o comprometidas en tus horas de máximo rendimiento. Deja para las horas de mayor fatiga, a aquellas que puedas realizar más mecánicamente o que no requieran de toda tu energía.

2

Sobre la organización del trabajo:

  • Determina objetivos y prioridades diarias, semanales y mensuales. Trabajar "en el día a día" entorpece el control sobre las actividades, y se convierte en una fuente de stress constante. * Toma decisiones acerca de lo que harás y de lo que no harás. Este punto incluye que aprendas a decir que no, cuando no cuentas con un plus de energía o tiempo para realizar una tarea que no sea de tu estricta competencia. * Evita las interrupciones de los otros, para poder concentrarte en lo que estás ejecutando. Se amable pero mantente firme en tu necesidad de realizar la tarea. * Asegúrate de comprender con precisión las características de los trabajos que te requieran. Si necesitas más información o una capacitación suplementaria, solicítalos. Si tienes personas a cargo, antes de delegarles alguna actividad, asegúrate que estén preparados y que tengan el tiempo suficiente para realizarla. * Organiza tus tareas con flexibilidad pero cumple los objetivos. Una cuota de creatividad es necesaria, pero la improvisación y la dilación son fuentes de stress innecesario.

3

El entorno de trabajo:

  • Adecua el lugar físico en donde desarrollas tus tareas: buena iluminación, mobiliario y accesorios acordes, espacio suficiente, buena ventilación. * Colabora con el entorno emocional mediante una actitud asertiva, positiva, de comunicación respetuosa y recíproca.

Importante

  • Si te encuentras saludable, cuentas con las condiciones necesarias para responder a la fatiga que generan las situaciones de presión puntuales y por períodos acotados. Prolongar, voluntaria o involuntariamente, este escenario, sólo afectará tu salud e impedirá que cumplas con tus objetivos.





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