Resumen

Los temores son señales de alerta que te sirven para protegerte frente a situaciones que sean potencialmente peligrosas para ti. El temor hace que prestes atención a los acontecimientos y puedas actuar para protegerte.
Pero si sueles sentir temores infundados o desproporcionados, que no responden a ninguna amenaza del medio sino a elementos de tu imaginación, o si esos temores toman un matiz destructivo o inhiben tus conductas cotidianas, entonces considera estas estrategias para superarlos.


Pasos


1

Cuando sientas un temor, reconócelo y acéptalo. Negarte a ti mismo que estás atemorizado sólo te servirá para aumentar tu inseguridad en la resolución de la situación y por lo tanto, aumentará tu temor.

2

No disimules ni finjas que eres fuerte y no sientes temor a nada. Sólo derrocharás la energía que dispones para superarlo. Recuerda que ser temeroso o temerario son las dos caras de una misma moneda.

3

Pregúntate de manera calma, y previamente a realizar una acción o de enfrentar un hecho temible, acerca del grado de riesgo efectivo que puedes tener.

  • Si confirmas que la amenaza es real actúa rápidamente para protegerte.
  • Si reconoces que la amenaza no tiene asidero en la realidad intenta descartarla de tu cabeza, planifica la acción y aplícate con entusiasmo a realizarlo.

4

Si no logras descartar la sensación de temor, aún cuando puedas reconocerlo como infundado, conversa con una persona de tu confianza y cuéntale acerca de lo que te está sucediendo. Hablar acerca de ello disminuirá la angustia y podrás reflexionar con mayor criterio de realidad.

5

Cada vez que aparezca el temor, intenta realizar el siguiente ejercicio: Personifica tu temor (intenta de a poco que el personaje sea cada vez menos temible), háblale con tranquilidad y pídele explicaciones: "Dime con claridad qué es lo que me amenaza en esta situación" y reflexiona acerca de lo que te respondas. Repite el ejercicio 3 veces. Verás como las respuestas son cada vez menos temibles!

6

Si sientes que no puedes controlar el temor y te comienza a limitar tus movimientos en el mundo, recurre a un especialista que pueda ayudarte a elegir un tratamiento adecuado a tu situación.


Importante

  • El temor es una excelente señal para evitar el riesgo físico o psíquico. Es un mecanismo de protección muy necesario y útil si sabes cómo ponerlo a tu servicio y vivir de manera segura y plena.





    Atención

    Este artículo ha sido dado de alta por el equipo de Bien Simple y no puede ser modificado por la comunidad