Resumen

Existen numerosas técnicas para aliviar el dolor o mejorar el estado físico y anímico de las personas.
A partir de combinar tratamientos orientales y occidentales basados en la estimulación por presión de diferentes zonas del cuerpo, hoy podemos acceder a técnicas como la acupuntura, la digitopuntura y la reflexología.
Te mostramos algunos tips para masajear tus pies. Experimenta por ti mismo algunos de los beneficios de la reflexología y siéntete mejor.


Pasos


1

Siéntate en una postura cómoda, con el pie derecho apoyado sobre tu rodilla izquierda o viceversa.

2

Sostén tu pie con una mano, mientras presionas la planta del pié con el pulgar o índice de la otra.
La presión debe ser constante, con una fuerza intermedia, y con un movimiento circular contrario a las agujas del reloj.

3

Comienza el masaje presionando desde los dedos y hacia el talón.
No olvides masajear los dedos y laterales del pie.
Como en la planta del pie se reflejan todas las zonas de tu cuerpo, con este masaje general detectarás los puntos más sensibles, aquellos en los que sientes dolor.

4

Repite el procedimiento con el otro pie para detectar los puntos sensibles o dolorosos.

5

Terminado el masaje general de los pies, haz un masaje localizado en las zonas sensibles o dolorosas que has detectado en ambos pies, siempre utilizando el pulgar o el índice de tu mano.
El dolor de esas zonas indica que el órgano reflejado no está funcionando correctamente y requiere de mayor estimulación.
Intenta que la presión sea intermedio/fuerte, siempre en sentido contrario a las agujas del reloj.

6

Si sientes mucho dolor, masajea el área circundante hasta llegar al centro del área dolorosa.
Mantén, allí, una presión suave y constante, pero no excesiva.

7

Recuerda que el masaje excesivo suele ser contraproducente.
Es preferible repetir el masaje en una sesión posterior para ir, poco a poco, consiguiendo la normalización de la zona dolorosa.

8

Completa el tratamiento masajeando nuevamente toda la planta de cada pie, desde los dedos hacia el talón.

9

Para finalizar, masajea el empeine, el tobillo y frota el pie en forma general.


Importante

  • Lávate bien las manos con agua fresca y abundante jabón neutro antes y después de cada masaje.
  • Si lo deseas, puedes utilizar aceites, polvos o talcos para facilitar el masaje.
  • Diez minutos de presión y masaje serán suficientes para que sientas un gran alivio.
  • Repetirlos una vez por semana, provocará un efecto maravilloso.





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