Si ir de compras deja de ser una actividad agradable y ocasional para convertirse en una "fiebre constante" que no puedes calmar, es posible que estés desarrollando un comportamiento adictivo que te ocasionará graves problemas. Antes que sea tarde y veas comprometida tu calidad de vida y tu futuro económico, considera estas reflexiones y tips para ayudarte a salir de la compulsión a las compras.
Reconoce tu comportamiento no buscando excusas ni justificaciones. Entiéndelo como una acción que se te impone y que te resulta imposible evitar.
Rastrea en ti mismo la fuente de tu proceder para detectar los momentos de insatisfacción o de baja autoestima que frecuentemente están vinculados con las compulsiones. No trates de justificarte o recriminarte por tus debilidades, sólo busca en ti mismo para intentar descubrir la causa del comportamiento que deseas modificar.
Reflexiona, calmada y tranquilamente, acerca de la inutilidad y perjuicio de tal accionar y comprueba que comprar objetos no resuelve tu insatisfacción profunda. Reconoce que cada nuevo objeto revela la necesidad de conseguir otro.
Ponte en acción e intenta superar esta conducta. Deberás alcanzar dos logros fundamentales: 1) fortalecer tu autodeterminación, ganando confianza en ti mismo, y 2) cambiar gradualmente tus hábitos de compra. Los siguientes tips te ayudarán a satisfacer ambas necesidades de modo simultáneo.
Confecciona una lista con las necesidades que tienes para este mes. Incluye los objetos que precisarás para ti y tu familia. Agrega también los obsequios que debas hacer por cumpleaños, celebraciones y compromisos que hayas establecido previamente. No intentes transformarte de la noche a la mañana en un ser frugal y austero.
Confecciona un presupuesto en el que asignes una determinada cantidad de dinero a cada objeto que debas comprar. Asegúrate de no olvidar ningún elemento y de destinar una cantidad total de dinero que sea aceptable para tu nivel de ingresos.
Revisa a conciencia el listado y el presupuesto asignado y comprométete a un mes de prueba para comenzar. Es imposible imaginar cambios definitivos cuando la voluntad ha fallado en numerosas ocasiones. Tómalo con una posibilidad de cambio y actúa con confianza en ti mismo.
Redacta tu propio calendario mensual de compras, distribuyendo los artículos del listado a lo largo de todo el mes. De este modo todas las semanas tendrás oportunidad de reforzar el hábito de comprar sólo lo planificado y acrecentar tu autoestima.
Elige anticipadamente qué día saldrás de compras. Antes de cada salida a las tiendas anota en tu agenda cuáles serán los artículos que comprarás ese día y el dinero asignado para ellos. Lleva contigo solamente el dinero necesario para adquirir esos objetos y deja en tu casa tu chequera y las tarjetas de crédito y débito.
En las tiendas, concéntrate en los objetos que debes comprar y evita "distraerte" con las vidrieras y ofertas que tratarán de asaltar tus sentidos. Recuerda que tus salidas de compras de este mes tienen como objetivo final modificar tu comportamiento.
Al regresar de cada salida evalúa lo actuado y comprueba los aciertos y desvíos respecto del plan original de compras. Anota exacta y objetivamente lo que has hecho. No te juzgues ni justifiques, simplemente describe cuál ha sido tu comportamiento respecto de lo que te habías propuesto.
A medida que vayas cumpliendo con el compromiso que te has fijado, sentirás fortalecida tu autoestima y aumentará tu satisfacción contigo mismo. Los desvíos serán cada vez menores, y estarás dispuesto a comprometerte por otro mes de control y bienestar.