El estrés surge cuando estamos sobrecargados o bajo presión. Es una señal de que el cuerpo está sufriendo una amenaza física o emocional. El corazón late aceleradamente, los músculos se ponen tensos, las pupilas se dilatan, en fin, el cuerpo entra en estado de alerta. El estrés en pequeñas dosis es saludable, el problema aparece cuando se hace crónico.