Si tu automóvil no arranca y no acusa olor a gasolina u otros problemas (por ejemplo que arranque y se pare enseguida), lo más probable es que se trate de la batería que se quedó sin carga o está en ese proceso. No desesperes y sigue estos consejos para arrancarlo.
Busca ayuda para posicionar el auto en la calle, en lo posible en una dirección que apunte a una pendiente descendente y con un generoso trecho de recorrido. Si puedes llevarlo hacia una calle de poco tránsito, mejor.
Si la cantidad de personas que te ayudan y el porte del vehículo lo permite, puedes probar con la ayuda de ellos, de lo contrario pide a otro conductor que te empuje con el suyo.
Siéntate en la posición del conductor, coloca la llave de encendido en su posición de reposo. (auto apagado)
Presiona el embrague y coloca la segunda marcha.
Pide que empiecen a empujar.
Cuando el auto tome una velocidad razonable, (como una persona trotando o corriendo) intenta darle arranque varias veces mientras sueltas lentamente el embrague.
Así las cosas, debería arrancar. Si lo hace, no bajes de marcha y no lo pares. Acelera y llévalo un trecho en altas revoluciones. (marchas más bajas como segunda o tercera)
Si la descarga de la batería fue momentánea, luego de un rato considerable de funcionamiento, debería retomar su carga normal. De todas maneras, lleva el automóvil a un lugar especializado para que revisen la batería y el circuito eléctrico.