Resumen

 

La vista es el principal sentido en el momento de conducir, y los requerimientos para protegerla del sol son mayores cuando se conduce un automóvil que cuando se está en la calle. Si bien no existen anteojos específicos para conducir, es importante saber cuáles utilizar en esa circunstancia. Lee atentamente esta nota.


 

Pasos

1

Ten en cuenta la calidad: los lentes no certificados, de mala calidad, adquiridos en la acera o en comercios que no son especializados, suelen presentar deformaciones que distorsionan lo que se ve. Como consecuencia, se realizan cálculos errados al conducir, y se originan mareos, dolores de cabeza y otras patologías en la visión.

2

Presta atención a la capacidad de filtrado UV: ten en cuenta que para que una gafa sea efectiva debe filtrar la radiación ultravioleta en el orden del 70% o más.

3

No te preocupes por la tonalidad y el espejado: si bien las publicidades muestran avezados conductores con tonalidades “específicas” para el manejo, no son factores determinantes en sí mismos.

4

Recuerda no utilizarlos si no son necesarios: numerosos estudios demuestran que la visión puede reducirse hasta un 50% si mantienes puestas tus gafas cuando no son necesarias.

5

Consulta a un especialista: en caso de utilizar anteojos recetados, averigua con tu oftalmólogo cuáles son las variedades preferenciales para tus lentes. En general son las lentes fotocromáticas, que reaccionan a los rayos solares y se oscurecen rápidamente. En trayectos largos o si padeces del síndrome de los ojos secos, existe una variedad de anteojos denominados de cámara húmeda.

Importante

• Es conveniente tener un par de anteojos para sol para ser usados exclusivamente al conducir, y dejarlos permanentemente en el automóvil para evitar olvidos o la utilización de otros no apropiados.

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