Resumen

 

Las cubiertas constituyen una parte vital del funcionamiento y de la seguridad de tu vehículo y, además, suman un importante costo al momento del recambio. Por ello debes conocer cómo alargar su vida útil siguiendo estos sencillos consejos.


 

Pasos

1

Presión: es lo más sencillo y vital para el mantenimiento de los neumáticos. En primer lugar averigua cuál es la presión indicada para los neumáticos de tu vehículo, tanto en la parte delantera como en la trasera –ambas son diferentes-. Ese dato generalmente está en el canto de las puertas. Pero si el neumático no es el original deberás averiguarlo, por ejemplo en la página web del neumático. La presión siempre se mide con el neumático en frío y hay que chequearla, para un uso normal, aproximadamente una vez por mes. Frente a alguna situación anormal (un golpe fuerte en un bache, por ejemplo) vuelve a controlarla.

2

Estado general: en la revisión mensual observa el estado general de los neumáticos (magulladuras, cortes, globos o signos de desgaste). También controla el estado de la llanta, especialmente tras un golpe. El desgaste debe ser parejo. Si no fuera así, revisa presión, alineación y balanceo.

3

Alineación y balanceo: es la operatoria más usual con los neumáticos. Lleva al automóvil a un centro especializado sin dejar pasar más de 6 meses entre visitas para que, con el equipamiento adecuado, se realicen las correcciones que fueran necesarias.

4

Rotación: se recomienda la rotación regular del neumático, haciéndolo pasar por todas las posiciones, para que el desgaste sea más parejo. Pero cuidado, porque algunos neumáticos, por su tipo de dibujo, sólo permiten su rotación hacia adelante/atrás y no de izquierda/derecha.

5

Desgaste para recambio: las cubiertas tienen unas pequeñas marcas en sus bandas de rodamiento. Si éstas no se ven, es porque el desgaste ya pasó su límite y deben ser cambiadas por otras nuevas.

 

Importante

  • No olvides efectuar este mantenimiento también en la rueda de auxilio.