Manejar un trecho considerable en una posición incómoda, además de hacer desagradable el trayecto, puede traer consecuencias físicas que seguirán presentes luego de bajarse del vehículo. Evítalas.
Aunque todos los autos parezcan diferentes, la mayoría responde a estándares internacionales que hacen que cualquier persona, por talla o peso que tenga pueda encontrar su posición ideal de conducción.
En caso de que se pueda regular, ajusta la altura del asiento a unos 30 cm del piso del auto. Si no se puede ajustar, puedes sumar centímetros con un suplemento.
Distancia al volante: deberá ser tal que genere una flexión de piernas/muslo de unos 135 grados.
Inclinación: Debes inclinar el respaldo entre 15 y 25 grados, lo que tiene que derivar en una flexión muslo/cadera de 110 a 120 grados.
Volante: La mayoría de los autos modernos permite ajustar altura y penetración del volante. Ubícalo de tal manera que los brazos no vayan estirados ni muy contraídos.
Apoyacabezas:
Ajusta la altura del cinturón de seguridad de tal manera que la correa superior no pase por tu cuello ni tampoco muy debajo, sino entre pecho y clavícula.
Si el coche no tiene puertas traseras, utiliza el asiento del acompañante para subir y bajar de la parte trasera. De esa forma no se desajustará la posición de conducir.
Si el coche es utilizado por más de una persona, deberás tomarte unos segundos para ajustar la posición correcta cada vez que la hayan modificado (algunos coches modernos de alta gama permiten guardar la posición ideal en un memoria, de tal manera que ingresando el nombre del ocupante, la posición de los elementos se traslada al lugar ideal para ese conductor).