Todo conductor tiene un temor al estacionar en una calle en bajada, o subida: que por algún cruel chiste del destino, al volver veamos que el coche está al final del camino, probablemente estrellado. Es un temor irracional, pero hay ciertas precauciones que podemos tomar para asegurar que esto no ocurra.
Estaciona normalmente y apaga el motor.
Gira a fondo el volante hacia algun costado. De esta manera si se cortaran tus frenos, el coche se iría a un costado y no escaparía a toda velocidad por la bajada.
Acciona el freno de mano. Asegurate que está en su máximo nivel.
No dejes el auto en neutral o punto muerto. Introduce cualquier cambio.
Deja tu vehículo sabiendo que está perféctamente seguro.
Si tu freno de mano misteriosamente falla, el hecho de tener el coche con un cambio evitará que se mueva. Para que ambas cosas fallen, tienes que ser un espía o tener un empleo donde el sabotaje de tu vehículo sea moneda corriente... pero al haber girado el volante, tu carro solo se desplazará a un costado. ¡No se puede estar más seguro que esto!