La paciencia y la calma serán tus mejores amigos a la hora de enseñarle a un adolescente a manejar. Si no puedes hacerlo, no es mala idea que tu esposa o un profesional sean los que emprendan el proyecto.
Asegúrate que el adolescente conozca las reglas de tránsito antes de comenzar a conducir.
Conduce a un lugar deshabitado o a circuito de aprendizaje para comenzar las lecciones.
Explica la mecánica general del vehículo y cómo funciona, revisa cada proceso con detenimiento, sobre todo los indicadores del tablero, el tanque de gasolina, ruedas, etc. Repítelo hasta que tu hijo/a lo sepa al detalle.
Demuestra cómo funciona todo; luces, cinturones, limpia parabrisas, bocina, transmisión, espejos, etc.
Siéntate en la butaca del acompañante y deja que el adolescente encienda el motor.