Resumen

 

El robo del automóvil o de las pertenencias que se encuentran adentro, lamentablemente, es cada vez más común. Por ello, es importante aplicar algunos recursos para reducir la posibilidad de su ocurrencia. Lee atentamente cuáles son.

 

Pasos

1

Lleva las ventanillas siempre elevadas y, si lo permite la legislación de tu región, aplícales un polarizado que impida ver hacia el interior del vehículo. Los polarizados de tono medio se encuentran permitidos en casi todos los países.

2

No lleves objetos sueltos, y mucho menos de valor, en lugares que se encuentren al alcance de cualquiera (guantera, tablero, asiento del acompañante, asiento trasero derecho). Tenlos en el baúl, en el piso detrás del asiento delantero, o debajo de éste.

3

En el portaobjetos de la puerta del conductor puedes llevar algún spray paralizante, gas de pimienta u otros similares, con el propósito de aturdir por unos segundos a los eventuales delincuentes, y en caso de estar seguro, acelerar y escapar. Verifica en tu país cuáles son los permitidos.

4

Un recurso sencillo consiste en la instalación de un corte de corriente dentro del habitáculo que impide que, aun con la llave, el automóvil pueda arrancar. Otros recursos similares son trabas de volante o de palancas de cambios (electrónicas).

Importante

  • Aunque parezca una exageración, si tienes un segundo vehículo más económico y menos lujoso, utilízalo para trasladarte dentro de la ciudad o por zonas peligrosas. Deja tu automóvil de lujo para mejores momentos o lugares.