Recupera la tersura y suavidad de tus manos con un bálsamo que posee propiedades humectantes.
Mezcla el contenido de la cápsula con el aceite de germen de trigo.
Derrite la parafina a baño María. Deja que se enfríe hasta que se forme una película en su superficie y se espese.
Coloca el aceite y la vitamina en las manos y las uñas.
Asegurándote de que la temperatura de la parafina no sea elevada, pincela las manos y las uñas. Deja que se enfríe sobre las manos, momento en el cuál comenzará a quebrarse.
Cuando comience a quebrarse, estará lista para ser retirada; despréndela suavemente de las manos.
Finaliza el tratamiento con una crema nutritiva para manos.