Durante tus vacaciones tendrás más tiempo para divertirte, así como para relajarte y ocuparte de tu cuerpo y de tu salud. Aquí te damos algunos consejos para disfrutar de tus días libres sin subir de peso.
Si estás en la playa y ordenas comida para almorzar, elige carnes grilladas y ensaladas completas sin aderezos.
Evita los sándwiches de fiambres, las salchichas, las hamburguesas, las frituras y los aderezos como la mayonesa o las salsas a base de grasa y huevo.
Si llevas tu propio almuerzo en una conservadora, prepáralo en el día y mantén la nevera a la sombra.
Algunos platos sanos que puedes transportar a la playa son: ensaladas frescas, sándwiches de pollo o vegetales, y latas de atún al natural.
Para las tardes, ten a mano frutas frescas y secas, o barras de cereal, en vez de comprar productos de panadería con alto contenido de grasas.
Si deseas tomar un helado, elige los de frutas al agua. Aportan menos calorías que los de crema y son más frescos.
No aumentes tu consumo de alcohol. Si puedes reducirlo, tanto mejor, ya que en verano el alcohol provoca subas de peso.
Realiza actividad física a diario, sin forzar de más a tu cuerpo: la actividad al aire libre favorece la relajación y ayuda a quemar grasas.
Si veraneas en el mar, puedes salir a caminar o correr por la playa todos los días. Si eliges la montaña, organiza caminatas o excursiones a pie o en bicicleta.
° Si no has hecho actividad durante el año, no es conveniente ni recomendable que juegues largos partidos de tenis o fútbol: busca deportes menos exigentes y más efectivos. ° Realiza seis comidas diarias, ya que tendrás un mayor desgaste de energía que durante el año.