Nada como una buena alimentación para mantener tu piel fresca, sin imperfecciones. Con una dieta sana, libre de grasas y rica en proteínas, vitaminas, minerales, antioxidantes y agua, podrás verte joven y saludable.
Consume abundante cantidad de vegetales y frutas todos los días, ya que poseen nutrientes esenciales, como minerales antioxidantes y vitaminas A, E y C.
Si puedes, cómelos crudos, puesto que la fibra ayuda a eliminar las toxinas de tu cuerpo.
Ingiere cítricos a diario: la vitamina C es un poderoso antioxidante.
Consume granos enteros y productos integrales, como arroz, avena, germen de trigo, panes integrales, entre otros. Los cereales integrales contienen fibra y vitaminas E y B.
Consume carnes de todo tipo, al menos una vez al día: aportan hierro y proteínas de alto valor biológico.
Procura consumir dos litros de agua al día para mantener tu piel hidratada.
Pon una botella a tu lado para recordarte que debes beberla.
• Evita consumir grasas para evitar el acné y mejorar el aspecto de tu piel.