Resumen

Los exfoliantes están destinados a eliminar células muertas de la piel y a renovar su apariencia. Sin necesidad de recurrir a un exfoliante químico, puedes fabricar tus propios «peelings» naturales.
Los peelings se realizan con movimientos circulares y suaves presiones sobre las zonas engrosadas del rostro, para afinarlas. Puedes realizarte un peeling combinando diferentes elementos naturales y según los que elijas, conseguirás una exfoliación superficial, intermedia o profunda.


Pasos


1

Exfoliación superficial:
Mezcla una cucharada de leche de limpieza con una cucharada de azúcar.
Aplica sobre el rostro, masajea y enjuaga con abundante agua.

2

Exfoliación Intermedia:
Mezcla una cucharada de crema de limpieza con media cucharadita de arena bien tamizada.
Aplica sobre el rostro, masajea y enjuaga con abundante agua.

3

Exfoliación profunda:
Mezcla tres cucharadas de aceite de almendras con tres cucharaditas de sal gruesa.
Aplica sobre el rostro, masajea y enjuaga con abundante agua. Si tienes piel sensible, evita este tipo de pulido.

4

También puedes optar por combinar otros ingredientes que además le darán suavidad a tu piel.
Disuelve unos copos de avena con un poco de agua y aplica sobre la piel limpia.
Masajea suavemente y retira con agua.
Otra mezcla ideal es añadir tres cucharadas de azúcar a un yogur natural. Los granos de azúcar removerán las células muertas y el yogur aportará a tu piel suavidad y equilibrio.


Importante

  • Lava siempre el rostro con detenimiento antes de aplicar el exfoliante.
  • No apliques una crema hidratante antes ni, por lo menos, dos horas después.
  • No dejes el preparado ni masajees la piel por más de 2 a 3 minutos
  • Retíralo con abundante agua fría.





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