Con ingredientes naturales típicos encontrados en el hogar, fabricamos una mascarilla y una infusion y nos la aplicamos cada noche antes de dormir. Los cambios se notan incluso al día siguiente. Resultado? Una piel suave, descongestionada, saludable, color y textura homogenea.
Té verde. Té de manzanilla. Miel. Clara de huevo. Limón. Leche en polvo.
1- Prepara la infusión de té verde y té de manzana en un plato hondo con zaquitos. Acerca el rostro y permite que el vapor abra tus poros.
2- Coloca el plato con la infusión en el freezer, previamente sacando los zaquitos.
3- Rompe los zaquitos y masajeá tu rostro suavemente. Luego limpiate.
4- Mezcla una cucharadita de jugo de limón, dos cucharadas de miel, una clara de huevo y agrega leche en polvo hasta que consigas consistencia.
5- Aplicala al rostro y dejala actuar de 20 a 30 minutos. Luego quitala con agua tibia.
6- Retira el plato del freezer y moja tu rostro con la infusión fría; puedes hacerlo con algodon o directamente dejado reposar partes del rostro sobre la misma.
Si te sobra mascarilla, guardala en la heladera. Podés conservarla hasta una semana.
Ten cuidado de no ser alergico a ninguno de los ingredientes.
Información adicional:
Cada uno de estos ingredientes poseen propiedades naturales aptos para el uso que propongo. Yo tengo la piel blanca, tipo A, la más sensible. Tuve acné y me quedaron manchas. Aplico mi solución desde hace 4 días y mi piel está muy saludable, limpia y casi sin manchas.