Resumen

Mantén tu cabello sano y cuidado de los factores externos que pueden dañarlo.
Sigue estos consejos.


Pasos

1

En invierno, cuando el viento, la calefacción central y las temperaturas frías contribuyen a resecar el pelo, opta por usar champú y acondicionadores hidratantes.

2

Evita lavar el cabello con agua muy caliente, ya que resulta agresivo para las fibras capilares y le quita brillo.

3

Si utilizas el secador con frecuencia, hazlo en una temperatura media, no lo acerques demasiado a las raíces, procura utilizar un difusor y mantener el secador en constante movimiento.

4

A la hora del peinado, usa siempre peines de dientes separados o cepillos con puntas redondeadas que dañan menos el pelo.

5

Antes de aplicar un baño de crema, seca ligeramente el cabello con una toalla.
Si colocas el producto sobre el cabello mojado, los principios activos se diluyen y su fórmula pierde efectividad.

6

Los baños de crema regulares reponen las proteínas, aumentando la resistencia del cabello a los agentes agresores.
Para ayudar a que los agentes penetren en el cuero cabelludo, es aconsejable que utilices calor, para ello puedes colocarte una gorra.

7

La frecuencia del baño de crema depende del tipo de pelo. Si fuera seco, teñido, permanentado o alisado, puedes hacerlo cada 15 días.
En caso de que el desgaste sea menor, el tratamiento puedes hacerlo cada 45 días.

8

Antes del brushing, es conveniente que apliques algún producto humectante sin enjuague, formando una película protectora que envuelva el cabello.

9

Para el lavado diario, utiliza champú ultrasuave en cantidades moderadas y un buen acondicionador.


Importante

  • Para que tu cabello ofrezca un aspecto sano y brillante debes cuidarlo por dentro y protegerlo por fuera. En este sentido, la alimentación es una ayuda eficaz para que el cabello crezca sano y con mayor vitalidad:
      • Las frutas y verduras son excelentes y muy beneficiosas, especialmente si las consumes crudas
      • También son recomendables las fibras, los cereales integrales, los huevos, el pescado y la levadura de cerveza.
      • Evita las grasas, frituras y bebidas estimulantes en exceso, como el café.





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