Resumen

leé esta nota y terminá de convertirte en una experta en en el cuidado de las manos

Pasos

Usá esmalte de buena calidad
Tené en cuenta que la principal característica de un esmalte de óptima calidad consiste en que éste fluya con facilidad. Rechazá los que estén apelmazados.

No apliques el esmalte sobre las uñas húmedas
Por más que tengas prisa dejalas secar totalmente antes de aplicarle el color. De lo contrario la humedad le restará consistencia a la capa de esmalte y éste se abombará y caerá con facilidad.

Mejor con dos capas de esmalte
Aplicando dos pasadas de esmalte tus uñas quedarán mas bonitas, y la densidad del color harán que el esmalte resalte mejor.

Importante

Secretitos...

La vida de los esmaltes puede alargarse. Una solución es poner la laca de uñas en la heladera para conservarla mejor.

Por la acción de los esmaltes y los productos desmaquillantes, a veces tus uñas se ponen algo amarillas. Si es tu caso: pasate medio limón sobre la superficie de cada uña por las noches y enjuagate las manos a la mañana siguiente. Si repetís esto con continuidad favorecerás la limpieza de manchas amarillas y estrías en las uñas.

Para liberar estrés podés poner en práctica este masaje. Cuando apliques tu crema de manos, realizá un masaje desde la punta de los dedos hasta la muñeca. Siempre con movimientos circulares y muy suavemente.

Un remedio natural para fortalecer las uñas: mezclá dos cucharadas de aceite de oliva y un poquito de salvia. Calentá en baño maría esta mezcla durante 5 minutos y dejalas reposar un rato. Sumergí tus uñas durante 15 minutos. Sé constante, no vale hacerlo una vez al mes.

Para unas manos de seda: Agregale a tu loción corporal una cucharada sopera de azúcar y masajea con esta mezcla las manos hasta que se disuelvan los granos de azúcar. Aclara con agua. Otra opción es mezclar dos cucharadas de azúcar con un poquito de zumo de limón, extender la mezcla a modo de mascarilla y dejarla actuar durante 15 minutos.

Si querés acelerar el proceso de secado, tenés dos opciones. Un minuto después de haber aplicado el color no antes meté tus manos en el freezer durante unos segundos. Otra alternativa es pasarlas por un chorro de agua fría, casi helada.