Te explicamos un método para conservar y cultivar tus propias orquídeas.
Moja el medio de cultivo y deja escurrir, sosteniendo la planta con la mano. Vuelca la maceta, separando el medio de cultivo.
Quita el resto del medio de cultivo adherido a las raíces, y lava éstas directamente con agua del grifo.
Toma una maceta de 10 cm de diámetro. Coloca carbonilla bastante gruesa para facilitar el drenaje, hasta un tercio de la altura. Ubica la planta en el centro.
Rellena con carbonilla (de 1 ó 2 cm) el resto de la maceta, procurando que aquélla se introduzca entre las raíces, dejando 1 cm libre del borde de la maceta.