El lilo es un arbusto muy utilizado en todo tipo de jardines por la excelente combinación que resulta de la belleza y rusticidad de sus flores. Su nombre científico: (Syringa vulgaris) tiene su origen en el vocablo griego "syrinx" que significa flauta en alusión a sus tallos huecos utilizados para fabricar este instrumento. Colorea y perfuma tu jardín cultivando lilos.
Decide si quieres cultivar lilos para formar macizos, cercos, glorietas o prefieres colocarlos en macetas.
Prepara el sustrato donde plantarás lilos logrando un suelo profundo, neutro y no demasiado fértil para evitar un elevado nivel de acidez que perjudica a la planta.
Mantén la humedad del suelo regándolo 2 o 3 veces por semana, dependiendo del clima donde se encuentre emplazado en tu jardín.
Una vez enraizada, la planta florecerá con la llegada de los días cálidos, en este momento es oportuno realizar una poda de limpieza en la parte inferior del follaje.
Con un pulverizador rocía los tallos con una solución de agua y jabón blanco disuelta en ella para evitar el ataque de las cochinillas: su principal plaga.
A partir del primer año puedes reproducir tu lilo con distintas técnicas asexuales como injertos (utilizando como pie de injerto Ligustrum ovalifolium); acodos terrestres y aéreos, estacas o división de matas.