Si estás con ganas de montar tu jardín y no puedes esperar los tiempos de la naturaleza para contar con un césped frondoso y verde, tómate el tiempo que lleva leer esta nota y treinta minutos más para ver realizado tu deseo.
Consigue pasto artificial de un grosor uniforme (entre 2,5 a 4 cm.), libre de pestes y enfermedades, y recién segado.
Comienza por una orilla desde un muro o por el borde del jardín, y coloca una hilera completa para usarla como guía.
Una vez puesta la primera hilera de pasto, compáctalo con un pisón de madera (o metal) para obtener uniformidad en la superficie.
Completa el resto de las hileras hasta cubrir todo tu jardín.
Una vez que hayas colocado todo el pasto, recórtalo (de ser necesario) para dar con la forma que más te agrade.
• Antes de la siembra del pasto artificial, prepara la tierra con dedicación: abónala, riégala y aplánala para un enraizamiento adecuado.