El tiempo estimado de biodegradación para las latas de aluminio es de más de 300 años. El reciclaje de 1 kilogramo de latas de aluminio evita la emisión de unos 9 kilogramos de dióxido de carbono, gas perjudicial sobre el efecto invernadero. Estas dos simples afirmaciones son suficientes argumentos para que comiences a reutilizar las latas de aluminio y colaborar en el cuidado del medioambiente. Aquí te damos algunas ideas para que puedas comenzar.
Lava las latas de gaseosa y quítales con un abrelatas la tapa superior, que es en donde se encuentra la abertura. Hazlo cuidadosamente para evitar romper o "pellizcar" el borde superior de la lata. Puedes utilizar estos nuevos recipientes como vasos de campaña en tus campamentos o salidas campestres.
Fabrica un organizador para los papeles importantes como la correspondencia que recibes mensualmente, facturas a pagar, promociones, listas de compras o citas médicas. Acopia varias latas de distintos tamaños, quítales uno de los fondos, y con ayuda de una pinza, alisa el borde de la abertura evitando que queden astillas. Pinta las latas con restos de pintura látex que encuentres en tu casa y pega los fondos de cada una de ellas, una al lado de la otra, sobre una plancha de madera rectangular de unos 40 x 20cm. Amura la tabla sobre la pared y obtendrás un original organizador.
Decora latas pegando en su exterior semillas de distintos tamaños y colores que puedes recolectar en tu jardín o en algún parque público en donde te sea permitido. Utiliza los envases decorados como lapiceros, botoneras o simples recipientes para guardar objetos pequeños.
Reutiliza las latas en tu taller de herramientas. Guarda en ellas clavos, tornillos, grampas y todo tipo de elementos que desees organizar. Puedes identificar los elementos que guardas en cada lata, pegando una muestra en la parte exterior o escribiendo con un marcador indeleble.