Los cactus, acostumbrados a crecer en climas y suelos áridos, no requieren muchos cuidados. Pero si quieres que den flor año tras año, deberás regalarles algún mimo. Aquí van algunos consejos para que tus cactus crezcan más vigorosos y florezcan.
Durante el invierno, sitúalos en un lugar fresco e incluso frío, pero siempre a resguardo de heladas.
En otoño e invierno, suspende los riegos: con el agua que acumulan en su interior tendrán suficiente.
Al llegar la primavera, trasládalos a lugares más cálidos y proporciónales el mayor número de horas de sol posible: el alféizar de la ventana es un sitio ideal.
Deja que la tierra esté absolutamente seca antes de empezar a regarlos de nuevo: hazlo con regularidad, pero en dosis bajas.
Para que florezcan más fácilmente, abónalos cada dos o tres semanas: utiliza algún producto recomendado para cactus o plantas crasas.
Para limpiar los cactus debes emplear una brocha o pincel de cerdas suaves: usa guantes a la hora de manejarlos.