Las orquídeas son plantas delicadas, que requieren de cuidados especiales para crecer. Tanto las hojas como las flores de esta planta dependen del estado de las raíces, que absorben el agua y los nutrientes. Sigue esta guía rápida y disfruta de tus orquídeas en toda su plenitud.
Al cultivar una orquídea, amarra el bulbo a un tronco o una roca para que pueda anclar sus raíces.
Protege los pequeños cormos de color verde que se visualizan en la base del bulbo, ya que de ellos crecerán las raíces.
Mantén constante la humedad de las raíces, rociándolas a diario. No abuses de este recurso para evitar podredumbres y hongos.
Evita el ataque de plagas (especialmente, babosas y caracoles), ya que dañan muy rápido a las orquídeas.
Observa que las raíces mantengan la turgencia y coloración blanquecina con puntas verdes.
Si notas que las hojas tienen estrías o manchas, se trata de un problema relacionado con la carencia o el exceso de riego en las raíces.