Resumen

La manzanilla (Matricaria chamomilla) es una herbácea utilizada en todo el mundo con fines medicinales. Se caracteriza por tener propiedades: antiespasmódicas, digestivas y sedantes.
Ahora puedes cultivar con éxito tu propia planta de manzanilla en una maceta poniendo en práctica los siguientes pasos. 


 

Necesitas



Maceta .......... 1/planta
Vermiculita ..... c/n
Tierra negra .... c/n
Arena de río .... c/n

Pasos

1

Puedes comenzar el cultivo a partir de semillas sembrándolas en pleno verano. Espolvorea 3 o 4 semillas sobre la tierra de una maceta y cúbrelas con una delgada capa de vermiculita.

2

Luego de 10 o 15 días las semillas habrán germinado, elige el brote más vigoroso y quita los otros más débiles.

3

Si cuentas con un plantín transplántalo a una maceta de por lo menos 40cm de diámetro.

4

Utiliza un suelo suelto que asegure un buen drenaje. Puedes preparar una mezcla de dos partes de tierra negra con una parte de arena de río.

5

Ubica la maceta en el jardín o en interiores. Elige un sitio donde reciba abundante luz solar pero no es conveniente que el sol pegue directamente sobre la planta.

6

Aplica riegos diarios para mantener un buen nivel de humedad en el sustrato.

7

Cuando el 70% de las flores se hayan abierto es el momento oportuno para realizar la cosecha.

8

Recolecta las flores que estén totalmente abiertas cuidando de no cortar hojas y tallos.

9

Pon a secar las flores sobre un papel secante en un sitio fresco y sombrío donde haya corrientes de aire.

10

Terminada la cosecha de las flores realiza una poda rejuvenecedora a la mata. Corta las puntas de los tallos que llevaban las flores.



Importante

  • Evita colocar la manzanilla cerca de otras macetas ya que sus semillas se dispersan con facilidad y pueden colonizarlas.