Te damos 12 tips bien simples para tener rosales en tu terraza, balcón o patio.
Elige macetas de terracota, nunca de plástico, ya que las primeras permiten regular mejor la humedad del substrato, evitan el encharcamiento de las raíces y que se recalienten demasiado en verano.
Planta variedades de rosal con flor pequeña, arbustivo o rosas de té.
Compra el rosal en maceta y no en raíz desnuda: así te garantizarás que está acostumbrado a vivir en un recipiente.
Trasplanta el rosal a la maceta que hayas elegido.
Añade la cantidad de tierra o substrato universal que haga falta.
Aplasta la tierra con las manos y riega.
No abones hasta que pase un tiempo.
Riega la maceta antes de que la tierra esté seca.
Abona más seguido: cada quince días cuando esté en plena floración y cada dos meses el resto del año.
Controla el crecimiento con podas regulares y severas.
Elimina las flores secas para que siga produciendo flores nuevas.
No dejes que produzca escaramujos (frutos), que restan mucha energía a la planta.