Sigue estos sencillos pasos y obtén plantas a partir de sus tallos utilizando una botella plástica como simulador de invernadero.
Corta la botella transversalmente a unos 10cm de la base.
En el recipiente obtenido con la base de la botella coloca partes iguales de arena, vermiculita y tierra negra. Integra los materiales para generar un sustrato suelto y rico en nutrientes apto para reproducir las plantas. Resérvalo.
Elige tallos, de la planta que deseas reproducir, y córtalos con una longitud de entre 15 y 25cm. Asegúrate que cada estaca cuente con al menos dos o tres nudos, en ese lugar se encuentran las yemas portadoras de tejidos de crecimiento.
Con una tijera de podar corta el ápice (extremo superior de la estaca) a bisel, formando una punta.
Haz un orificio de 5 o 6cm en el sustrato, puedes hacerlo hundiendo tu dedo índice. Coloca la estaca dentro del agujero, asegúrate de colocar la parte basal hacia abajo. (la punta cortada a bisel debe quedar hacia arriba)
Con mucho cuidado de no quebrar la estaca, coloca la otra parte de la botella cubriendo la nueva planta. Superpone los bordes de la botella embutiendo las partes cortadas.
Coloca este pequeño invernáculo en un lugar donde reciba luz solar y mantén constante la humedad. Puedes regar la estaca por el la abertura superior de la botella la cual debe quedar descubierta (sin tapa) para permitir el intercambio gaseoso.
Cuando notes que la estaca ha enraizado y las yemas hayan brotado, transplántala a una maceta o al sitio del jardín que hayas destinado para tu nueva planta.