Resumen

En ocasiones, una acción tuya, ínfima y privada, puede provocar cambios a niveles que ni te imaginas. Si adoptas el reciclaje de papel como hábito y juego, contribuirás a producir menos desperdicios y a reducir la tala de árboles.


Pasos


1

Toma unas hojas del papel que quieras, córtalas con la mano en pedazos pequeños e introdúcelas en un recipiente hondo.

2

Agrega el doble de agua en relación al papel y deja que se integren durante un par de horas.

3

Con una licuadora, mezcla ambos ingredientes hasta formar una masa de líquido espeso, que dejarás reposar durante 24 horas en tu heladera.

4

Traslada pedazos de la masa a otro recipiente hondo lleno de agua fría. La proporción es de cinco litros de agua por un bollo grande de la masa.

5

Deja que la masa se humecte unos minutos y luego introduce un tamiz en el recipiente.

6

Retira el tamiz con la masa que hayas recogido y déjalo que se escurra.

7

Ponle al tamiz un trapo encima hasta quitarle toda el agua y desprende la hoja de papel ya seca sobre hojas de diario.

8

Cubierto con el trapo y las hojas de diario, prensa el papel con algún objeto pesado encima para que la hoja te quede lisa.

9

Un día después, retíralo y tendrás tu papel reciclado.


Importante

  • Para dar color a tus hojas, puedes agregar anilinas en el paso 2.
  • Haz tus primeras hojas junto a alguna persona que ya haya reciclado papel previamente, así te dará los consejos que sólo la experiencia puede brindar.





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