Resumen

Los caracoles y las babosas pueden provocar grandes daños en tu jardín. Las señales de estas plagas son similares a las que producen las orugas, las hojas presentan numerosas perforaciones y suelen estar roídas en franjas. Pero el "toque" distintivo de los caracoles y babosas es que a su paso dejan rastros de su mucosa que al secarse se torna color plateada.
Aquí te contamos cómo proteger a tus plantas de estas plagas utilizando productos domésticos no contaminantes.


Opciones


1

Trampas de cerveza:
Haz un orificio entre las plantas y entierra un recipiente cuya boca sea de gran diámetro. El borde del recipiente debe quedar al ras del suelo.
Llena el envase de cerveza hasta el borde.
Los caracoles se verán atraídos por el olor de la cerveza y caerán en la trampa.
Rellena la trampa las veces que sea necesario hasta que hayas librado a tus plantas de estas plagas.

2

Trampas con cáscaras de huevos:
Cuando utilices huevos en la elaboración de tus comidas reserva las cáscaras.
Seca las cáscaras colocándolas sobre papel de diario o secante. Tritúralas en diminutos trozos.
Esparce el polvillo obtenido alrededor de las plantas que presenten los síntomas de ataque de estas plagas.
Los moluscos, al desplazarse hacia las plantas para continuar el ataque, quedarán inmovilizados por las cáscaras trituradas que se peguen en su mucosa.

3

Trampas de ceniza:
Espolvorea ceniza de madera alrededor de las plantas afectadas, producen el mismo efecto que las cáscaras de huevo.
En caso de lluvia, rocío o riegos abundantes repite el procedimiento, esta trampa sólo es efectiva si la ceniza está seca.



Importante

  • Ten en cuenta que los caracoles y babosas suelen permanecer ocultos durante el día y comenzar con sus hábitos alimentarios al anochecer.