Resumen

 

El sol es necesario para que se produzcan ciertos procesos metabólicos relacionados con la síntesis de la vitamina D. De allí su importancia para la salud, más allá de la estética.
Teniendo en cuenta los graves problemas ecológicos que afectan la capa de ozono, es preciso tomar ciertos recaudos para que el bronceado no sea dañino. Conoce cómo tomar baños de sol de manera natural y sin riesgos para tu salud.


 

Pasos

1

Alrededor de 15 días antes de comenzar a tomar sol, fortalece tu piel bebiendo a diario un vaso del zumo resultante de 2 zanahorias, 1 tomate y 1 naranja.

2

Consume alimentos que contengan betacarotenos (pigmentos que ayudan al bronceado) tales como zanahoria, calabaza, melón, damasco, cítricos, acelga, etc.

3

Toma baños de sol sólo antes de las 11 hs y luego de las 16 hs. En las horas de mayor calor e intensidad, el nivel de radiación UV es mayor y muy nocivo para la piel.

4

Bebe al menos 2 litros de agua por día para mantenerte bien hidratado y evitar el envejecimiento cutáneo.

5

Licúa 3 zanahorias, 2 cucharadas de aceite de sésamo y el jugo de medio limón. Aplícate este bronceador casero antes de exponerte al sol. Consulta con un profesional en caso de alergias o reacciones adversas.

6

Para prolongar el bronceado, luego de cada baño de sol distribuye una infusión de té negro sobre la piel.

7

Dúchate luego de cada jornada de sol y aplícate abundante crema nutritiva en todo el cuerpo para hidratar la piel.

Importante

  • Consulta con un dermatólogo y utiliza protectores o pantallas solares adecuados para tu tipo de piel.