La decoración en un postre mejora sustancialmente su presentación. Aprende cómo realizar la confitura de la piel del pomelo para decorar y saborizar tus preparaciones.
Corta la piel del cítrico elegido y retira la parte blanca. Córtala en tiras bien finas, comúnmente denominado corte en juliana. Coloca en una cacerola pequeña, el azúcar junto con el agua y llévalo al fuego hasta que rompa hervor. Coloca la piel ya cortada y cocina hasta que el líquido se haya reducido a la mitad.
Retira las cáscaras del almíbar, coloca sobre una placa con los 150 g de azúcar, rebózalas y déjalas secar en el horno apagado de 4 a 6 horas.