El crumble es un postre de origen inglés que, por lo general, lleva rellenos frutales. En este caso, siguiendo estos sencillos pasos, podrás preparar uno de manzana.
Pela las manzanas y córtalas primero por la mitad y luego en rodajas finas.
Saltéalas con la manteca y el azúcar hasta que estén bien tiernas. Retíralas del fuego y déjalas enfriar.
Perfúmalas con la canela y la ralladura de limón..
Por otro lado, coloca en un bol la harina integral, la avena, el azúcar y la manteca. Trabaja los ingredientes con las yemas de los dedos hasta formar un arenado.
Cubre las manzanas con esta preparación y cocínalas durante 15 minutos a 180°C.
Es un postre ideal para comer tibio y acompañarlo con helado o, si lo prefieres, frío con un poco de crema chantilly.