Aprende a realizar un pan de corteza crujiente y miga blanca y suave.
Mezcla en un bol la harina de mandioca con la sal y 250 cc de leche fría. Remueve hasta disolver bien los grumos.
Vierte el resto de leche caliente y revuelve.
Agrega el aceite y los huevos de a uno. Mezcla bien hasta integrar la preparación.
Incorpora por último el queso rallado y amasa.
Unta tus manos con aceite y realiza pequeñas esferas. Colócalas sobre una placa para horno sin engrasar. Lleva a horno caliente y cocina hasta que doren. Rinde para 20 unidades.