Con sólo 3 ingredientes realiza una preparación simple y diferente para servir en la mesa de todos los días.
Pela las zanahorias y corta cada una en tiras.
Colócalas en una cacerola con agua y sal. Cocina hasta que estén tiernas y cuélalas.
Coloca en la procesadora las zanahorias cocidas junto con los huevos y el queso rallado. Procesa hasta obtener una preparación homogénea.
Condimenta con sal, pimienta y nuez moscada.
Vierte la preparación en un molde cubierto con papel metálico. Cocina en horno a baño de María por aproximadamente 50 minutos. Verifica con un palillo si está cocida. Deja pasar el calor fuerte antes de desmoldar. Rinde para 4 porciones.