Sin duda, este es el plato más representativo de Brasil. La feijoada se originó en las "senzalas" (viviendas de los esclavos), donde utilizaban las sobras de los cerdos descartadas por los señores de las haciendas de café. Un plato fácil de preparar y muy apreciado por los brasileños.
Lava los porotos (feijão) y déjalos en remojo en agua fría.
Lava bien las carnes para quitar el exceso de sal. Déjalas en agua fría y cambia el agua cada una hora.
Al día siguiente, cocina en ollas separadas los porotos y las carnes. Una vez que los porotos estén blandos, en una sartén, rehoga el ajo y la cebolla. En otro recipiente, aparta tres o cuatro cucharadas de porotos y písalos, agrégales unas cucharadas de su caldo y ponlos a hervir.
Luego, vierte ambas preparaciones en la olla de los porotos, que deberá ser grande.
Cuando las carnes estén cocidas, agrégalas a la preparación anterior.
Para que tome gusto, déjala hervir durante 15 o 20 minutos.
Agrégale una hoja de laurel.
Prueba la cantidad de sal y, si fuera necesario, agrega más.