Resumen

Es el segundo día del mes. Tus alacenas están vacías. En la heladera quedan tres huevos y un limón. Vuelves a cobrar el sueldo y, aunque evitarías la excursión al supermercado, decides que es momento de invertir en provisiones. No quieres que te ocurra lo del mes anterior. Compraste poco y mal, gastaste más de lo previsto y, aun así, olvidaste traer algunos productos fundamentales. Sigue estos pasos y ahórrate algo más que un disgusto.


Pasos


1

Confecciona una lista exhaustiva antes de salir de casa.

2

Ve al supermercado ya comido para no tentarte de más.

3

Recuerda que las comidas elaboradas son más caras.

4

Considera a los productos de limpieza e higiene: te harán falta.

5

No compres cosas de último momento en la caja, salvo que las precises.

6

Lleva contigo una calculadora.


Importante

  • Otra forma de economizar es comprar la carne, las frutas y verduras en negocios que se dediquen exclusivamente a esos productos: suelen ser más baratos y tener materia prima más fresca.
  • Si quieres que tu visita al supermercado dure poco tiempo, elige días y horarios en los que vaya menos gente.
  • Por último, algo fundamental para volver la misión más llevadera: no olvides darte un gusto.





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