Resumen

Sea en tu casa o en la oficina es frecuente encontrar escritorios colmados o cestos llenos de papeles con copias e impresiones mal realizadas.
Antes de enviar un trabajo o un archivo a la impresora, ten en cuenta estos tips para elegir la mejor forma de ahorrar al imprimir; de esta manera estarás ayudando al planeta y ahorrando dinero al mismo tiempo.

 

 

Pasos

1

Escoge una impresora que se adecue a tus necesidades. La elección correcta de una impresora es el primer paso hacia el ahorro. Ten en claro el uso que le darás: qué cantidad de archivos tienes que imprimir a diario, si necesitas impresiones a color o en blanco y negro, con qué calidad requieres presentar las impresiones, etc. Cuando ya tengas definido el “perfil de uso” de la impresora, asesórate y elige aquella que te sea más conveniente. Recuerda que ver los costos a largo plazo, es una mejor forma de estimar tus gastos

2

Utiliza otros medios para guardar información. No todos tus documentos necesitan una versión impresa. Prueba con guardar la información en el disco duro de tu ordenador o archivarla en CDs, DVDs o pendrives para consultarla cada vez que lo necesites. También puedes consultar libros on line o bajarlos a tu máquina para leerlos desde tu pantalla, sea en su versión gratuita o abonando una baja suma de dinero, que la mayoría de las veces será mucho menor que si imprimieras todo el material.

3

Selecciona lo que realmente te sirva. Muchas veces, por “mandar” archivos a imprimir, terminas teniendo una versión impresa de información que no es relevante, tal como las publicidades de las páginas Web o en formatos inadecuados que terminan por ocupar gran espacio de la hoja: títulos con letras enormes o espacios en blanco que no tienen sentido. Selecciona aquello que realmente te interesa imprimir y conviértelo al formato más adecuado para la impresión.

4

Utiliza la calidad de impresión adecuada para cada caso. Lee el “Manual de la Impresora” e infórmate acerca de las diferentes calidades de impresión que ella te ofrece. De esta manera, podrás seleccionar la adecuada para cada tipo de impresión. Utiliza la más baja calidad para documentos que utilices como “borrador” o que no necesites entregar por algún motivo formal. Así reservarás la mejor calidad de impresión y los colores para cuando las circunstancias lo requieran.

5

Ahorra en papel. Uno de los gastos en que menos se repara y en el que puedes lograr un importante ahorro tanto económico como ecológico, es el del papel para la impresión. Compra las hojas de acuerdo con la calidad que necesites, que no siempre será la mejor. De esta manera estarás ahorrando en el costo total de cada resma. Además, si imprimes en las dos caras de la hoja reducirás el consumo de papel hasta en un 50%. También, en algunas ocasiones, puedes reutilizar hojas que ya no te sirvan usándolas del lado que no está impreso.

6

Ahorra en tinta. La tinta es uno de los insumos más costosos para la impresión. Por ello, lo más recomendable es probar con “Kits de recarga de tinta” o llevar los cartuchos a recargar a un comercio habilitado. Recuerda que esta estrategia no es apta para todas las impresoras, ya que algunas marcas y modelos exigen el uso de cartuchos originales. Asesórate para no cometer un error que “pagarás caro”.

Importante

• Ten en cuenta que para que tu ahorro en la compra de papel y tinta sea significativo, es importante que adquieras los productos “al por mayor”.

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