Resumen

Mantén en óptimas condiciones tus alfombras y revívelas con un simple tratamiento.

 


Pasos


1

Quita los hilos desprendidos de la alfombra. Para ello, utiliza un cepillo de acero, pasándolo a pelo y contrapelo para que se levanten los hilos sueltos.

2

Pasa suavemente una máquina de afeitar sobre la superficie, apoyada sobre una base plana, siempre a favor del pelo para no cortarlo.

3

Emprolija los bordes de la alfombra con tijera.

4

Por último, pasa una aspiradora para retirar los hilos sobrantes.

5

Si la alfombra es de lana, aspírala previamente.
Realiza una preparación con aserrín molido y vinagre blanco de alcohol.
Forma una papilla, mezclando con cuchara de madera.
Coloca la mezcla sobre la alfombra.
Deja secar varios minutos.
Cepilla o aspira el polvillo.


Importante

  • Si tienes que guardar la alfombra por un largo período o de una temporada a otra, cúbrela con papel periódico, enróllala y cúbrela nuevamente con otra capa de papel.
  • El olor a tinta de imprenta, mantendrá a las polillas lejos de tu alfombra.





    Atención

    Este artículo ha sido dado de alta por el equipo de Bien Simple y no puede ser modificado por la comunidad