Resumen

Casi todos tenemos piezas de decoración en bronce en nuestra casa. Estos artefactos de metal tal vez se veían brillantes y nuevos cuando los compraste, pero cuánto más tiempo están expuestos al aire y la humedad, más verdes y opacos se tornan. El bronce reacciona ante la humedad (oxidación) y forma una capa verdosa en su superficie, llamada patina. Algunas personas aprecian esa terminación oscura porque le da más carácter al metal, pero muchos prefieren que sus bronces se vean limpios y brillantes. Aquí hay un par de maneras naturales de limpiar y lustrar tus tesoros en bronce.

Necesitas

  • Limón
  • Bicarbonato de sodio
  • Fuente pequeña
  • Paño suave (como una vieja camiseta de algodón)
  • Guantes
  • Vinagre blanco
  • Harina
  • Sal

    Pasos

Cómo usar el Limón

Paso 1:

Reúne las piezas de bronce que quieras limpiar. Limpia solo algunas por vez porque la tarea requiere de bastante esfuerzo.

Paso 2:

Mezcla bicarbonato de sodio con jugo de limón. Echa una cucharadita de bicarbonato en una pequeña fuente y exprímele el limón encima. La mezcla empezará a hacer burbujas, pero enseguida se asentará.

Paso 3:

Aplica la pasta al bronce. Usa un paño suave para frotar la pieza, hasta que te parezca que está suficientemente limpia. Puedes dejar la mezcla en la pieza mientras sigues trabajando con otras.

Paso 4:

Lava la pieza bajo agua corriente, luego sécala y lústrala con un paño seco.

Cómo usar el Vinagre

Paso 1:

Mezcla harina, vinagre y sal. Combina cantidades iguales de harina y sal en una pequeña fuente, luego agrega suficiente vinagre hasta formar una pasta.

Paso 2:

Aplica la pasta al bronce, y déjala reposar unos 30 minutos.

Paso 3:

Lava la pieza bajo agua corriente, luego sécala y lústrala con un paño seco.