Antes de decidirte por un tipo de cortina o tejido, ten en cuenta estas simples recomendaciones.
Para colocar las cortinas, tienes que considerar dos aspectos: si la ventana que vas a cubrir da a un paisaje atractivo y luminoso, o si sucede todo lo contrario y solo sirve para la ventilación.
En caso de que tengas una buena visual desde tu ventana, desecha los cortinajes oscuros que obstaculicen la luz y la vista al exterior. Lo aconsejable es que elijas cortinados de telas claras y tramas ligeras, colocados de tal manera que puedan ser recogidos a los lados de la ventana durante el día.
Recuerda que las cortinas con tramas ligeras no permiten regular la luz. Para resolver este problema, emplea persianas enrolladas o de otro tipo hechas de listones de madera, tallos de cáñamo u otros materiales similares. Estas te permitirán regular la luz exterior a elección sin impedir que entre la brisa.
Si la vista no es la ideal, la tela que elijas tiene que ser alegre y de colores vivos, capaz de neutralizar la vista del muro, y de trama gruesa si fuera necesario amortiguar los ruidos molestos de la calle. Según el estilo de tu hogar, un tejido de lino estampado, incluso una tela de raso o pana, suelen ser adecuados.
Si tus ambientes son pequeños, la mejor opción son los colores suaves y las telas lisas o con muy poco dibujo. Puedes utilizar estores, paneles japoneses o cortinas enrollables si el ambiente es moderno, o visillos sencillos con buenos barrales para el resto de los estilos.