Resumen

Para encontrar las prendas en perfectas condiciones, al llegar la primavera se deben tomar ciertas precauciones. Aquí te damos las pautas para hacerlo más fácil.


Pasos


1

Elige un lugar seco, la humedad y el calor atraen insectos; jamás pongas la ropa de lana en un placard húmedo.

2

Descubre nuevos espacios: debajo de la cama, por ejemplo, se pueden colocar valijas o canastos de plástico.
Ciertos rincones olvidados, como un hueco debajo de la escalera o un techo muy alto que permita la colocación de estantes, son excelentes lugares para ubicar cajas o valijas con ropa.

3

Para guardar un tapado o prendas de piel, envuélvelas con papel de diario y cinta de embalar y cúbrelas con una funda de tela.
Los expertos peleteros aconsejan no ponerle plástico, ya que éste puede producir condensación de humedad y alterar el brillo o la textura de la piel.

4

Llena el interior de botas y zapatos con papel de diario para que no se deformen. Pásales pomada así no se resecan y ordénalos en cajas.

5

Separa la ropa que es para guardar y la que es para regalar.
No conserves cosas que no has usado en los dos últimos años, excepto que se trate de prendas muy clásicas y de excelente calidad.

6

Deja siempre algo a tu alcance.
No es conveniente archivar toda la ropa de invierno junta.
Siempre hay que separar abrigos que sean útiles en el verano.

7

Guarda todo limpio.
Recuerda que las manchas se fijan aún más con el paso del tiempo y pueden pasar de una prenda a otra.

8

Es preferible que guardes la ropa sin planchar, de este modo evitarás que las prendas se tornen amarillentas y no tendrás que plancharlas nuevamente cuando las pongas en uso.


Importante

  • No olvides colocar antipolillas.
  • Guarda las frazadas y acolchados en los estantes superiores de los armarios dentro de bolsas de nylon y con antipolillas.





    Atención

    Este artículo ha sido dado de alta por el equipo de Bien Simple y no puede ser modificado por la comunidad