Resumen

La acumulación de suciedad, tiende a provocar la pérdida del brillo de tu alfombra. Sigue estos consejos para mantenerlas limpias.


Opciones


1

Quita diariamente, la acumulación de tierra, arena y polvo con la aspiradora. La grasa y el polvo tienden a separar y aplastar el hilado.

2

Si se derrama un líquido sobre tu alfombra, absorbe con esponja o paño lo que puedas, sin frotar y comenzando de afuera hacia adentro.
Si el material es sólido, utiliza una cuchara o la cara plana de un cuchillo para levantar todo lo que puedas del mismo.
Completa la limpieza con un trapo limpio, con una pequeña cantidad de agua y unas gotas de detergente neutro (el usado para ropa fina).
Repite este procedimiento varias veces, siempre de afuera hacia adentro, y cambiando varias veces el trapo por uno limpio.

3

Cuando la mancha desaparezca, pasa una esponja o trapo con agua y luego seca el área humedecida con un paño seco o secador de pelo, con calor moderado.
Una vez seca, cepilla suavemente los pelos del área tratada, para volverlos a la posición original.

4

Puedes optar por los productos de limpieza en seco, ideales para eliminar las manchas más recientes. Son efectivos contra las manchas de grasa, aceite, manteca o salsas sin colorantes.
Realiza estos consejos dentro de las tres horas de producida la mancha para obtener buenos resultados.
Simplemente hay que aplicar el producto, esperar unas horas y luego cepillar.

5

Los limpiadores líquidos tienes que usarlos con la ayuda de una esponja absorbente, y están indicados para las manchas más antiguas o rebeldes.

6

Otra opción, es realizar un tratamiento suave, usando un jabón neutro con algunas gotas de amoníaco, aplicado con esponja.
Luego cepilla y pasa la aspiradora de ambos lados de la alfombra.


Importante

  • La utilización de felpudos en las entradas, bajo las sillas, y ascensores alargan la vida útil de tu alfombra.





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