Resumen

Al preparar tu propia crema, tienes el dominio de todos los ingredientes. Por tanto, puedes controlar la fragancia, los aceites y la calidad de los ingredientes. Preparar una crema es saludable para tu piel, pero ten cuidado acerca de los aceites de esencias en caso que seas sensible a ellos.

Necesitas

  • Cera de abeja
  • Aceite vegetal
  • Aceite de esencias
  • Agua
  • Bol de vidrio
  • Cacerola

    Pasos

Paso 1:

Combina 30 gramos de cera de abeja con media taza de aceite vegetal (como almendra, uva y girasol) en un vaso de vidrio. Ponlo en una cacerola pequeña llena con agua y déjalo hervir a fuego lento hasta derretirse. Esto hará un hervido doble y evita que la cera se caliente demasiado.

Paso 2:

Agrega 1 ½ cucharones de agua no tan caliente a la cera derretida, una gota a la vez. Mezcla entre gota y gota hasta que la mezcla esté fresca y espesa.

Paso 3:

Echa entre 20 y 30 gotas de aceite de esencias de tu elección y revuelve lentamente.

Paso 4:

Pon la crema en una jarra de vidrio y ciérrala herméticamente.

Paso 5:

Almacena la crema por solo unos meses para asegurar su frescura.