¿Se te ha derramado leche sobre el fuego? ¿O se te ha quemado la comida? Si el olor a quemado invade tu cocina y debes recibir invitados, no te preocupes: existe una manera sencilla de solucionar este inconveniente.
Café en grano Vela
Sobre la hornalla aún caliente de tu cocina, coloca varios granos de café y deja que se calienten: comenzarán a desprender el aroma del café tostado e impregnarán el ambiente.
Pon café molido sobre varios platos y ubícalos en las esquinas de la cocina para que absorban el humo que pueda quedar.
Ubica una vela encendida (preferentemente aromatizada) en el centro de la cocina y acaba con el olor a quemado.