Al salir de la ducha, es muy común el espejo del baño esté empañado y tengas que esperar unos minutos antes de poder observarte en él. Pero existe una forma bien simple de evitarlo: aquí te contamos el truco.
Cubre un recipiente pequeño hasta la mitad con alcohol.
Tritura una barra de tiza y agrégala en el recipiente.
Mezcla la preparación hasta obtener una crema espesa y consistente.
Con un paño limpio, frota la crema suavemente sobre el espejo y espera ½ hora hasta que seque completamente.
Remueve la mezcla del espejo con un trapo limpio. Para darle brillo, pasa un paño suave.