Si encuentras viejas cajas de madera y no sabes cómo reutilizarlas, sigue estos simples pasos y podrás ambientar tu casa con cómodos puff.
Antes de comenzar el trabajo, asegúrate de que las cajas estén limpias para que el cemento se adhiera con facilidad.
Toma las medidas (alto y ancho) de los cuatro lados y de la base de la caja y trasládalas a la goma espuma.
Aplica el cemento de contacto en la caja y en uno de los recortes de goma espuma y deja orear unos minutos antes de adherirlos. Repite este paso en cada uno de los lados y en la base de la caja.
Una vez que el adhesivo haya secado bien, toma el recorte de cuero ecológico y coloca sobre el reverso del mismo la base de la caja, teniendo en cuenta que quede ubicada en el centro.
Comenzando por los lados más largos de la caja, dobla el cuero y fíjalo a la misma utilizando la engrapadora. Repite el mismo procedimiento en los cuatro lados.
Por último, dobla los sobrantes de las esquinas de modo que parezca un paquete de regalo y vuelve a asegurar con la engranpadora.