Por Dr. Marcelo Cubellun, Equipo de Bien Simple.Médico PsiquiatraM.N. 69874
La relación con los demás comienza a partir de una charla. Sin embargo, en alguna ocasión, puedes sentir que tus palabras no resultan de interés para tu interlocutor. Si sabes cómo expresarte y en qué poner el énfasis a la hora de hablar con otros, tus charlas se volverán más atractivas para ti y para los demás.
Mira a los ojos a tu interlocutor, ya que el contacto visual firme es señal de interés en la charla y en la persona. No fijes tu vista en el otro durante más de 20 segundos seguidos, ya que podrías intimidarlo.
Procura que el tono de tu voz sea claro y audible. Busca un punto medio entre el susurro y el grito. De este modo, tu conversación será más fluida y no tendrás necesidad de repetir lo dicho.
Haz gestos con la cara y las manos al hablar para ayudarte a expresar aquello que quieres transmitir. Evita exagerar tus movimientos porque distraerás a tu interlocutor.
No conviertas la conversación en un monólogo: harás que la otra persona se aburra. Invita a tu interlocutor a participar en la charla con preguntas o comentarios que le den lugar para expresar sus opiniones y sentimientos.
Sonríe siempre que puedas: mostrarás tu sentido del humor y tu entusiasmo por la conversación. Ubícate de acuerdo al contenido de la conversación.
Habla de varios temas, ya que ser monotemático en un diálogo cansará a tu interlocutor. Conversa sobre temas de la vida cotidiana y de actualidad, sin rozar cuestiones que generen debates. Profundiza en algún tema en función del entusiasmo de tu interlocutor.
Si no conoces a tu interlocutor, hazle preguntas sobre su trabajo, su familia, sus gustos o preferencias.
Si ya tienes confianza con la persona, puedes indagar sobre alguna cuestión más personal, sin caer en un interrogatorio.
° Para que tus conversaciones resulten interesantes, sé entusiasta en lo que dices y mantente atento cuando el otro habla.° Preguntar es una forma efectiva para hacer fluida una conversación.